viernes, 25 de mayo de 2012

Astronauta!


¿Alguien puede oírme?
¿Estoy hablando conmigo mismo?
Mi mente está vacía
En búsqueda de alguien más
Que no ve a través de mí.
Todo es sólo estático en mi cabeza
¿Alguien puede decirme por qué estoy solo como un satélite?


Porque ésta noche me siento como un astronauta
Enviando SOS desde esta pequeña caja
Y perdí toda señal cuando me alcé
Ahora estoy atascado aquí y el mundo se olvidó
Por favor, puedo bajar, porque estoy cansado de dar vueltas y más vueltas a la deriva
Por favor, ¿puedo bajar?


Estoy sordo de todo silencio
¿Es algo que he hecho?
Sé que hay millones
No puedo ser el único que está tan desconectado
Es tan diferente en mi cabeza.
¿Alguien puede decirme por qué estoy solo como un satélite?





jueves, 10 de mayo de 2012

Nuestro árbol!

"Dibujen lo que les identifica", esas fueron las palabras que nos llegaron un día lunes por parte de una psicóloga. No basto mucho tiempo para pensar en realizar un árbol, el cual estaba sustentado por un valor que se da con el paso de los años, y con ramas donde se aprecian virtudes individuales y a la vez colectivas. Se pueden apreciar frutos caídos que demuestran impedimentos, dificultades que no representan peligro alguno.

Empezó la parte de darle forma al árbol, trazos iban y venían. Había suficiente tiza para 5 personas que comparten alegrías, penas, rabias y degustan la vida juntos. Estos trazos iban tomando color, progresando de un amarillo, hasta un azul, y a la vez adquiriendo las características de un árbol de hoja perenne.

Finalmente nuestro concepto quedó listo, sin embargo nadie entendía porque sus frutos eran una oveja, una estrella, un calendario, un reloj y un corazón (no son los iconos de alguna banda de superhéroes, no obstante salvamos al mundo con lo que hacemos). Iconos que nos dan una identidad, equilibrio, y a la vez forman una simbiosis para la maduración de este árbol, con una base bien constituida y ramas firmes para enfrentar lo venidero.



Pd: dedicado a Paula, Daniela, Fernanda y Álvaro!

lunes, 7 de mayo de 2012

Entre Abril y Mayo!

Él camina por las calles otoñales un sábado cualquiera. El viento parece indicar que el verano ya se ha ido, acompañado con el frío van congelando hasta las almas mas sentimentales de este planeta. No hay música porque el reproductor agoto su batería, muy común en días donde la música se convierte en una droga y método de evasión de la realidad.
Él por dentro llora. desangra todos los días rabia, pena, ira y todo el cólera, los vasos sanguíneos son vulnerables a estas instancias. Se intoxica con el acontecer del mundo, y los vomita en forma de bilis.
Se rie, se cae, se vuelve a levantar, se tropieza, aprende, se rie y vuelve a caer (esto de que las cosas sean cíclicas lo marean un poco).
Sigue caminando, pasa por muchas casas, un mercado de abasto, continua por el cementerio y recorre los hospitales de la zona, el psiquiátrico (pensó en quedarse a dormir ahí esa noche). El aire da indicio de que todo está pleno y en soledad.
Siguió perdiendo el rumbo por las calles de Independencia esa noche. Vio pasar a mucha gente, vio muchas realidades a las cuales el no estaba inmerso, maldecía el momento por no estar escuchando música, miraba el cielo despejado y veía su reflejo en las pozas post día de lluvia.
Él llegó a casa, los días fueron cambiando de un matiz gris a uno más opaco, las circunstancias y los malos procederes le fueron fragmentando de a poco su cerebro y sus emociones positivas. Él estaba destruido, pensaba que no había escapatoria y que el suelo no era agradable para estar.
Él quería correr, era un prisionero de sus acciones. lo único que deseaba era un bar, alterar el tiempo de tal manera que se escurriera por los dedos. Quería bailar hasta que su alma se mimetizara con el humo del cigarro de esos antros existentes en la ciudad.

Y él ahí estaba... entre Abril y Mayo, despertando.